REINFO MANTIENE OPERATIVAS MINAS CON ANTECEDENTES CRIMINALES

El uso del Registro Integral de Formalización Minera (REINFO) vuelve a quedar en entredicho. Diversas operaciones con denuncias, actividad ilegal evidente e incluso antecedentes de violencia continúan amparadas bajo este mecanismo, lo que en la práctica les permite seguir operando sin control real. En varios puntos del corredor aurífero de Pataz, el REINFO ha terminado convirtiéndose en un escudo administrativo que beneficia a explotaciones donde se han encontrado armamento de guerra, explosivos, campamentos clandestinos y episodios criminales, sin que ello derive en sanciones efectivas.

Uno de los casos más representativos es el de la mina Galindo, ubicada en el anexo de Pueblo Nuevo, que pertenecería a Nicolás Lozano. Meses atrás, durante operativos ejecutados por las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, este campamento fue intervenido tras reportes de actividad ilegal. En su interior se incautaron fusiles de asalto, municiones, dinamita, mechas, anfo y estructuras preparadas para resistir intervenciones, además de detectarse vínculos con hechos de violencia y disputas mortales en la zona.
Pese a la gravedad de lo encontrado —armas largas, explosivos industriales y antecedentes criminales— Galindo mantiene su inscripción activa en el REINFO, lo que en los hechos le permite continuar operando sin una medida de cierre o suspensión. La situación evidencia una falla estructural: el Estado sigue avalando, mediante el REINFO, actividades que deberían estar paralizadas, especialmente cuando existen riesgos comprobados para la seguridad, la legalidad y el orden público.

