Marañón: colmenas para evitar que el bosque siga retrocediendo

En Bolívar, Longotea y Ucuncha, los bosques interandinos guardan silencio mientras un zumbido anuncia un cambio. El Gobierno Regional de La Libertad entregó 10 módulos apícolas a las familias que viven en la línea frágil entre conservar y sobrevivir. Cada hectárea cuenta, y cada decisión puede abrir o cerrar más bosque.

El gerente regional del Ambiente, Frank Sánchez, explica que los módulos llegaron a tres distritos: Longotea (Capillapampa, Tullpac, Chorobamba, Paraíso), Ucuncha (Ingenio) y Bolívar (Yalen, Sandia), beneficiando a más de 60 personas de 10 familias. Cada beneficiario recibirá asistencia técnica hasta obtener la miel, con el apoyo de la ONG Naturaleza y Cultura Internacional.

El objetivo es claro: que la economía no empuje a nadie a tumbar más monte. Que la miel sea un ingreso limpio, sostenible y compatible con la vida de los bosques del Marañón. Que la frontera agrícola deje de avanzar como una mancha silenciosa.

Elvis Allauja Salazar, jefe de proyectos del Mosaico Bosques Secos del Marañón, detalla los kits: cada uno contiene una colmena, un ahumador y la indumentaria completa. Durante tres o cuatro meses, acompañarán a las familias hasta obtener el producto final. “Impulsamos también la polinización de cultivos como palta y mango”, señala, recordando que las abejas no solo producen miel: sostienen vida.

En estas comunidades, cada módulo es más que un cajón de madera. Es una apuesta para que la biodiversidad no se quede en discursos y para que las familias del Marañón encuentren un futuro sin deforestar su propio hogar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *