Cusco refuerza seguridad: 20 nuevas camionetas del Serenazgo patrullan la ciudad histórica

Anoche, el centro histórico del Cusco se iluminó entre luces y sirenas. Las 20 nuevas camionetas Mitsubishi del Serenazgo, adquiridas por la Municipalidad Provincial, recorrieron el centro histórico y las principales calles de la Ciudad Imperial hasta el distrito de San Sebastián.

Equipadas con cámaras internas y externas, chalecos antibalas, gas pimienta y, además, cámaras personales instaladas en cada conductor y acompañante, estas unidades buscan proyectar seguridad en una ciudad que, pese a su fama turística y tranquilidad, enfrenta crecientes desafíos de seguridad ciudadana.

El alcalde Luis Beltrán Pantoja Calvo informó que estas camionetas son “las más modernas del sur del país, incluso más que muchas unidades de la Policía Nacional”. Con la marcha blanca en curso, las 20 nuevas unidades patrullarán 24 horas en coordinación con la Policía, con el objetivo de reducir la incidencia delictiva durante la temporada navideña.
“La Navidad de nuestro pueblo tiene que ser la más segura. Los delincuentes tienen las horas contadas”, afirmó Pantoja, detallando el completo equipamiento de los vehículos: uniformes de faena y diarios, botiquines, cámaras internas y externas, chalecos antibalas y gas pimienta. Criticó además la falta de recursos en la Policía Nacional: “No tiene siquiera nuestras camionetas modernas. Los procedimientos administrativos son lentos y pesados, pero nuestra prioridad es la seguridad de nuestro pueblo.”

Mario Zárate Rojas, gerente de Desarrollo Económico, añadió que los vehículos permitirán intervenciones más rápidas y controladas en los puntos críticos del centro histórico, especialmente donde la vida nocturna y el turismo generan mayor riesgo de violencia vinculada a bares y discotecas.
El desafío del factor humano
La tecnología no lo es todo. La municipalidad cuenta actualmente con 220 serenos, menos de la mitad de los 500 que se consideran necesarios. Para revertir esta situación, se anunció la contratación de 159 nuevos efectivos y choferes especializados, una medida clave para transformar la visibilidad de las patrullas en seguridad real.

El subgerente de Seguridad Ciudadana explicó que la coordinación entre el personal en patrullaje y las cámaras de vigilancia permitirá intervenciones ágiles, aunque reconoció que “la falta de personal sigue siendo un reto”.
Inversión millonaria y garantías
La adquisición supera los 7 millones de soles e incluye no solo los vehículos, sino equipamiento tecnológico, garantías de mantenimiento, caja de herramientas, llantas de repuesto, seguro y elementos de protección personal. Parte de las camionetas antiguas, aún en buen estado, serán donadas a la Policía Nacional para reforzar la coordinación en patrullaje.
Zárate calificó esta inversión como “un vuelo tecnológico” para la ciudad, comparable con distritos de Lima que cuentan con sistemas de videovigilancia inteligentes, reconocimiento facial y lectura de placas de rodaje. En Cusco, estas herramientas permitirán identificar y seguir en tiempo real a personas y vehículos al margen de la ley.
Entre luces, sirenas y acción
Las calles reflejan un escenario imponente: sirenas que rompen la noche cusqueña y luces que iluminan cada esquina del centro histórico. La presencia de las camionetas transmite seguridad inmediata, pero el verdadero cambio dependerá de la llegada de más personal y de la coordinación efectiva con la Policía Nacional.

El alcalde anunció que durante diciembre Cusco contará con las 20 camionetas nuevas más las 20 antiguas aún en operación, y que la capacitación de serenos y choferes continuará de forma constante, con formación en colaboración con la Policía Nacional y el Ejército del Perú. “Queremos un patrullaje sin fronteras, al servicio no solo del distrito sino de toda la provincia”, subrayó.
Con esta estrategia, Cusco proyecta una ciudad segura y moderna para vecinos y turistas. La combinación de tecnología de punta, cámaras personales en cada conductor y refuerzo de personal busca garantizar que la seguridad de la ciudad sea real y tangible para todos.


