Terror y muerte golpean Piura: sicariato alarma a toda la región

Piura sangra. La violencia organizada avanza sin freno. La impunidad se siente en cada esquina. Los ciudadanos viven con miedo, alerta constante.
Anoche, a las 7:00 p.m., en el Asentamiento Humano Sánchez Cerro, Sullana, una camioneta bloqueó la huida de dos personas frente a una mototaxi. Dos sujetos armados descendieron y dispararon más de 40 veces. C.Carlos Barba Espinoza, 28 años, murió en el acto; Sergio Saavedra Farfán, 34, falleció al llegar al hospital. “Es inaceptable que ni siquiera en la muerte haya respeto”, denuncia una vecina. La fiscal tardó cuatro horas en llegar al levantamiento de los cuerpos. Cuatro horas que dejaron al descubierto la desidia estatal.

Dos días antes, el 28 de noviembre de 2025, otro crimen estremeció la región. Percy Ipanaqué Navarro, abogado penalista, fue interceptado por sicarios en motocicleta cerca del cementerio Mapfre, distrito de Castilla. Le dispararon a quemarropa. Murió en el acto. Ajuste de cuentas. Trabajo en crimen organizado. Participación política. Todo lo puso en la mira de los asesinos.
Los colegios de abogados de Piura, Sullana y Tumbes emitieron un pronunciamiento: “Inhumana inseguridad”. Exigen investigación inmediata, refuerzo policial, laboratorios de criminalística y protocolos de seguridad para profesionales del Derecho. La alarma no es solo ciudadana. También alcanza a quienes defienden la ley.
Los vecinos viven con miedo. “Hoy fue Sergio y C.Carlos. Mañana puede ser cualquiera de nosotros”, dice una residente. La violencia se expande. Las zonas con poca presencia policial son las más vulnerables.
Según reportes oficiales, Piura acumula más de 125 asesinatos en lo que va del 2025. A nivel nacional, hasta el 26 de noviembre se registran 2.021 homicidios, cifra que podría superar las 2.200 al cierre del año. Lima concentra el 38 % de víctimas, seguida por La Libertad, Callao, Piura e Ica. La violencia y la impunidad avanzan más allá de la capital.
La muerte de C.Carlos, Sergio y Percy Ipanaqué expone la descomposición de la seguridad en el norte y evidencia la urgencia de medidas reales para frenar la escalada criminal. La población exige al gobierno de Jeri que declare el estado de emergencia en Piura.

